Les costaba ponerse de acuerdo; de hecho, rara vez estaban de acuerdo. Discutían todo el tiempo, y se desafiaban todos los días. Pero a pesar de sus diferencias tenían algo importante en común: estaban locos el uno por el otro.
lunes, 5 de septiembre de 2011
El amor concede a los demás el poder para destruirte.
Podría haber escrito cientos de entradas en este blog, me gustaría haberlo hecho.
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